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La importancia del «pautado»: unidades básicas en sobretítulos

No sé si tiene un nombre, pero yo lo llamo «pautado».

En la carrera de Traducción nos enseñaron algunos rudimentos de Traducción Audiovisual y se me quedó la copla de aquello que llamaban «takes» en cine: son los segmentos de traducción de las películas, o «tomas».

Eso, en sobretitulado de ópera, se correspondería con una escena o número. Pero siguiendo con aquellos fundamentos, en subtitulado para cine y televisión se elaboran listados de tiempos, que son los que definen dónde «entra» (aparece en pantalla) y «sale» (desaparece de la pantalla) un subtítulo.

Pues bien, en ópera, entonces, las unidades básicas son la escena o número (depende de la ópera, época y estructura de la partitura) y, a nivel de unidad de traducción, el sobretítulo. Este se «pauta» —o así lo llamo yo, como digo— sobre música, en una peculiaridad única de la ópera: dependemos exclusivamente de la música.

Siempre insisto, en las clases de sobretitulado, en que se trabaje únicamente sobre la partitura y no sobre el libreto, porque es el documento que preside las funciones. Así, si un cantante se come un parlamento por el motivo que sea, pero la música no se detiene, es necesario saltar ese sobretítulo y pasar al siguiente: no habrá ocasión de pronunciarlo más tarde.

Aquí es donde interviene, entonces, el pautado. Es el momento crucial de nuestro trabajo, y uno de los primeros: se trata de trocear el texto, atendiendo a la música, para definir dónde «entra» y «sale» el sobretítulo en cuestión.

Por lo tanto, no hace falta insistir en lo crucial que es dividir el texto bien, de manera que sea cómodo de leer para el espectador pero, al tiempo, que contenga una carga informativa suficiente para seguir la función.

Así es como se trocea el texto, y se construye el esencial «pautado» de sobretítulos. Obviamente, en los recitativos la cosa se complica, y generan mucho más texto que en los números o escenas cantados (en los que el texto se administra de manera más espaciada y económica): algo bastante más artesanal y «orgánico» que una lista de tiempos. Y lo más importante: ¡listos para el directo!

Tanto si eres profesional de la Traducción como si has ido a alguna función, será estupendo escuchar tus opiniones sobre este asunto: ¿has leído con comodidad los sobretítulos? ¿Iban muy rápido? ¿Muy despacio? ¡Deja tu comentario!

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