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Cómo se hizo el sobretitulado de… Il duca d’Alba, por Carlos Wagner y Roberto Tolomelli

Este ha sido uno de los mayores retos de los últimos años en Oviedo. Quizás en España: por primera vez en tiempos modernos se representaba esta ópera, casi perdida, de Gaetano Donizetti en nuestro país. Además, no se encuentra en repertorio —existe tan solo una grabación, que sirvió de base al sobretitulado inicial—, por lo que prácticamente fue necesario trabajar «a tientas» sobre la ópera.

Para más inri, la producción, proveniente de la Ópera de Flandes, estaba basada sobre la versión francesa con un nuevo final, conque fue necesario ajustar y adaptar el espectáculo a esta nueva implantación. Al final, todo resultó en una feliz celebración del belcantismo, con un reparto integrado por un trío de ases del panorama lírico actual: Bros, Ódena y Katzarava lo dieron todo en una ópera extraña, diferente y dramática. Pura pasión nacional y paterno-filial exaltada, como nos gusta, hasta el drama definitivo.

La ópera

Cuando se estrenó Il duca d’Alba, en Roma, faltaban diez años para que abriese sus puertas el Teatro Campoamor de Oviedo, que cumple el próximo año 125 años. Se dice pronto, pero sirva esto para indicar, aunque sea someramente, cuánto ha transcurrido hasta que por fin ha sido posible verla y oírla en nuestra querida ciudad.

Para redondear la rareza del título, Gaetano Donizetti no tuvo tiempo de terminarla, conque buena parte de la pieza está compuesta por uno de sus pupilos, Matteo Salvi. Eso la versión italiana: existe otra versión, en francés, que fue la representada en Gante en el estreno original de esta producción. Además, la última parte no es de Salvi ni de Donizetti, sino de Giorgio Battistelli, a quien la Ópera de Flandes encargó terminar la partitura en 2012.

La versión que se presentó en Oviedo mantiene la esencia de los conflictos de la versión francesa —aunque los resuelve de manera distinta—: en esencia, el jefe de la resistencia flamenca a la opresión española, Marcelo de Brujas, descubre que en realidad es hijo de su opresor, el Duque de Alba. Como no podía ser de otro modo, el drama se cierra con un amor imposible con Amelia de Egmont, hija de un asesinado por el Duque que clama por su venganza. Así, Marcelo se ve confrontado, a lo largo de los cuatro actos, a la difícil elección entre el amor de un padre y el amor que siente por Amelia. Y, de nuevo, como es inevitable en cualquier dramón que se precie, acaba muriendo gente. Mucha gente.

Ángel Ódena, como el Duque de Alba. Foto: Ópera de Oviedo.
Ángel Ódena, como el Duque de Alba. Foto: Ópera de Oviedo.

La producción

Carlos Wagner es un joven director de escena; y uno de los más reputados de su generación. Aquí se enfrentaba a un miura escénico, en la medida en que la música era un misterio y el libreto, como casi todos los textos belcantistas, no da cuenta más que de una pequeña porción del drama: el grueso salía de la batuta del director musical, Roberto Tolomelli.

El planteamiento escénico es abstracto, frío, metálico y espectacular, basado en la concepción del famoso escenógrafo Alfons Flores. Las relaciones entre los personajes, y un juego de dobles niveles (españoles opresores en la planta superior; flamencos oprimidos en la inferior) son el núcleo de una puesta en escena tenebrista y etérea, que obligaba a construir un sobretitulado muy claro en las relaciones y despojado de excesivas florituras literarias. Había que ir derechos al grano y contar una historia, una de pasiones bajas y sentimientos hondos.

El sobretitulado (Italiano > Español)

Lo más sencillo

1. La sencillez (no necesariamente simplicidad) del libreto y el apoyo visual de la concepción de Wagner. Así, era posible escribir un nuevo texto limpio, fácil de seguir y de entender para el público.

2. Lo meridianas que son las caracterizaciones de Marcelo, Amelia y el Duque, el trío protagonista, ayuda a vestir el texto con caracterizaciones muy cómodas: al no tener que apoyar demasiado la dramaturgia, quedaba espacio para desarrollar los personajes.

Lo más complicado

1. La cantidad de personajes presentes en escena, españoles y flamencos, con diversas fidelidades y ambiciones. Muchos de ellos evolucionan a lo largo de la pieza, y con ellos, su manera de expresarse.

2. Sobretitular «a ciegas» un espectáculo que no se había representado en España hasta 1887.

La ficha

Funciones: 13, 15, 17 y 19 de diciembre de 2015. Teatro Campoamor de Oviedo.

Música de Gaetano Donizzetti
Producción de Opera Vlaanderen

PERSONAJES E INTÉRPRETES

El Duque de Alba Ángel Ódena

Sandoval Felipe Bou

Carlo Josep Fadó

Marcello di Bruges José Bros

Daniele Miguel Ángel Zapater

Amelia de Egmont Maria Katzarava

Dirección musical Roberto Tolomelli

Dirección de escena Carlos Wagner

Diseño de escenografía Alfons Flores

Diseño de vestuario A. F. Vandevorst

Diseño de iluminación Fabrice Kebour

Dirección del coro Enrique Rueda

Orquesta Oviedo Filarmonía

Coro de la Ópera de Oviedo

Teatro Campoamor de Oviedo

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