Estamos en Los Ángeles. Esta noche se entregan los Oscar, los premios -quizás- más importantes de la «industria del cine». Bueno, más bien, estamos en una cocina de una de las plantas altas del Círculo de Bellas Artes de Madrid mirando fijamente a una pantalla y esperando a que un presentador o premiado tome la palabra.
Dos voces masculinas y dos voces femeninas llevamos cuatro horas, cuando se acercan las 2 y media de la madrugada en España, con el ceño fruncido sobre el guión de casi 200 páginas que rigió, con paso marcial, la ceremonia de entrega de los premios de la Academia.
Los técnicos corretean entre el plató de televisión y el de radio que nos rodean, van dando buena cuenta del catering entre carrera y carrera y nosotros, entre tanto, vamos repartiéndonos los papeles: «Bueno, yo creo que seré James Franco», afirma Fernando. «Oprah. Sí, soy yo, que tú eres Anne Hathaway», dice Christine a Christina. Por supuesto, el guión no revela todos los misterios («Pero ¿quién es TBR?»): nadie sabe por dónde van a salir los premiados, nadie puede esperarse la metralleta de nombres en la que se convierte Andrew Sorkin al recoger el Oscar al mejor Guión Adaptado; tampoco que Bob Hope pueda ponerse a charlar, desde el más allá, con Jude Law y Robert Downey Jr.
Así van pasando las horas hasta que cae el telón: son casi las seis de la mañana en un Madrid de lunes que empieza a desperezarse y entre tragos de café hemos ido tratando de poner voz, con el mayor tino posible, a todo el firmamento de Hollywood. Han caído los premios más técnicos, en los que una voz en ‘off’ felicitaba a los técnicos reconocidos por haber «desarrollado tanto ese sistema de cabrestantes»: ojipláticos, nos giramos entonces hacia Christina y le aplaudimos en silencio para que las palmadas no se colaran por el micrófono. En una noche recurrente pero inolvidable, hemos sido, por un rato y en la sombra, desde Kathryn Bigelow hasta Geoffrey Rush, desde Steven Spielberg hasta Sandra Bullock, desde Gwyneth Paltrow hasta Randy Newman. Y todo… desde la cocina.


