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Bah

  1. DREAMers, pena de muerte y otras salsas tejanas

    Lo escribí el Viernes 8 de julio de 2011

    Leí por primera vez a José Antonio Vargas en The New Yorker, en una magnífica pieza sobre el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, y La red social, la película que cuenta la gestación del invento.

    Vargas es un periodista de origen filipino, y también es el premio Pulitzer de este año por su labor como tal. Pero Vargas es, además, otra cosa: un inmigrante ilegal en Estados Unidos.

    Apenas se ha dado seguimiento a su historia en España, pero es digna de ser contada independientemente: con su «salida del armario», Vargas también ha resucitado el debate que por aquellos lares tan espinoso resulta: ¿Por qué me quieres echar, si no hago más que contribuir a enriquecer a tu país? Él es uno de los grandes valedores de la campaña que en Twitter se viste con el hashtag #defineamerican (define estadounidense), y que persigue dar apoyo a los ilegales contando, ante todo, sus historias. También apoya, últimamente con gran vehemencia, la aprobación de la ley DREAM (Development, Relief and Education for Alien Minors: Desarrollo, Apoyo y Educación para los Menores Ilegales), que lleva 10 años rodando por Washington y que busca cambiar una situación profundamente injusta: casos de inmigrantes llegados con dos años, un cerebro brillante y un futuro por delante, expulsados o marginados por su origen.

    No conviene confundir el problema de la inmigración allí con el que tenemos aquí, por una enorme cantidad de matices. Pero, de entre todos ellos, creo que deberíamos destacar el de que Estados Unidos es una nación fundada antesdeayer por eso, por toneladas de lo que hoy consideraríamos inmigrantes ilegales.

    Ese problema, el de la incomprensión y la exclusión, es el que acaba conduciendo a situaciones tan dramáticas como la que hace unas horas se vivió en el siniestro penal de Huntsville: Humberto Leal, condenado a muerte por haber violado y matado a una muchacha de 16 años en 1994, recibía la inyección letal.

    El propio Obama intervino para pedir al Tribunal Supremo que revisara la condena, y solicitó al gobernador de Texas, Rick Perry, que la suspendiera: Leal no había sido informado de que podía contactar con su consulado, saltándose la Convención de Viena. Perry vino a decir que Viena caía muy lejos, que un estado no tenía por qué hacerles caso, y siguió adelante.

    El de Vargas y sus semejantes es un problema; el de Leal, otro. Pero ambos, a fin de cuentas, con un denominador común. De haber tenido el monstruo mexicano acceso a la misma defensa, o al menos a una asistencia legal decente, que cualquier otro estadounidense, quizás no estaría muerto. Quizás no se hubiera declarado culpable, quizás su destino se hubiera quedado en pudrirse en una cárcel en un país extranjero.

    Los unos quieren que les digan por qué no son estadounidenses, los otros, que les expliquen qué les puede pasar. Los demás, nos conformaríamos con que una sociedad tan avanzada estuviera tan a la altura para estos asuntos como para todos los demás.


  2. La situación que se ha creado: SGAE redux

    Lo escribí el Miércoles 6 de julio de 2011

    Nunca he sido muy amigo del «Cuando el río suena, agua lleva». Suele conducir a error pensar de esa manera, como decía por aquí, y es posible que, como dice Víctor Manuel, ese sea el injusto trato que se le está dando a la SGAE. Ahora bien, si hay una manera peor de gestionar una crisis que en la que se están empleando ellos, probablemente aún esté por descubrir.

    Caco Senante hablaba ayer, como portavoz de la Junta Directiva de la entidad, de la «situación que se ha creado», un circunloquio con el que evitaba apuntar más que al cielo, para no hacer pupa a nadie. Se ha decidido nombrar una comisión rectora, se ha decidido no decidir aún sobre el futuro de Teddy Bautista, se ha decidido llevar a cabo una investigación interna, se ha decidido sacar a Víctor Manuel o a Calamaro de la jaula y dejarles decir barrabasadas como lo de la «mano negra» que denunció el primero o la afortunada comparación con el 23-F del segundo.

    Hay que saber pegársela. No vale ser Alejandro Sanz y preguntarte, el viernes, con la mitad de la UCO asaltando la SGAE, que qué está pasando, para luego soltar la siguiente faltosada en Twitter:

    Si realmente hay imputados, cuando los haya, si los hay, cuando les declaren culpables si son declarados culpables de lo que sea tendran que responder ante la justicia y ante tod@s l@s soci@s de la SGAE. Pero habra que presumir inocencia no?. O ya se celebró el juicio y no me enteré.. Esto tambien explicado para cortitos.

    Tendría algún viso de sentido, de no poder consultar los exabruptos que han brotado anteriormente de esa bocaza:

    A los que me atacan con tanta pasion.. Usenla para ayudar donde hay injusticias de verdad. No sean cagones. A mi me resbala. Demuestren que estan a favor de los derechos.. De los derechos de los niÑos con sida en africa a tener medicacion a su alcnce. No me jodan con estupideces… Saben que los derechos de los creadores son legitimos… Y si despues de todo esto todavia son capaces de poner en duda que una idea tiene que ser protegida entonces vangan conmigo a los pueblos de africa y vean el talento y si no tienen huevos callense cagones.

    Con algún esfuerzo, podría hallarse la coherencia de este elevado discurso, pero el cerril internauta al que con tanta fuerza había atacado este sector de la SGAE estaba esperando una ocasión como esta para echárseles encima. Y no pocos pidieron (pedimos) que se les tratara con cuidado, pero se lo han buscado ellos solos cuando, callados, estaban más guapos.

    Hace falta un grado de civilización infrecuente en España; no digamos ya en la Red de redes, para lograrlo. Pero bueno, de peleas vive el hombre ibérico.

    ACTUALIZACIÓN a las 11 de la mañana: Alejandro Sanz acaba de publicar esto. Solo le falta terminar de saltar:

    Yo creo que puede ser una catarsIs. No es justo condenar a todos por un puÑado. Pero es escandaloso, llevas razon. RT @jomaleor: @AlejandroSanz Aunque no se puede tachar a todos los miembros de corruptos, esto va a dañar seriamente la imagen de la SGAE y su funcion.SL2

    Saber dimitir

    Ayer, brillante auto del juez Ruz mediante, descubrimos que había mucho más bajo la manta de lo que intuíamos:

    [...] el curso de la presente investigación ha tenido principalmente por objeto el esclarecimiento de la presunta vinculación existente entre  diversas entidades mercantiles y algunas personas físicas que actúan en el entorno a la SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES Y EDITORES (SGAE).

    Se puede decir más alto, pero no más claro: Esto no son solo personas físicas, es la SGAE. ¿Qué hacía Teddy Bautista, ayer, mandando a un tipo llamado Caco a responder por un auto en el que se le acusa, como poco, de saber qué se estaba cocinando? Debía de estar revolcándose en su despacho de la risa en lugar de dar la cara, ofrecer al país la imagen de cómo se le caía de vergüenza y marcharse a un retiro soleado. No vale esperar a ver qué pasa con la comisión rectora y con la investigación, interna y judicial.

    Dentro de este conjunto de personas, integrantes del directorio ejecutivo o profesional de la SGAE, la investigación practicada permite inferir, con suficiente solidez indiciaria al presente estadio procesal, que al menos EDUARDO GARCIA BAUTISTA [...], ENRIQUE LORAS GARCIA [...] y RICARDO AZCOAGA QUINCOCES [...], habrían tenido suficiente conocimiento de las vinculaciones existentes entre NERI y MICROGÉNESIS e HIPOTÁLAMO, no sólo merced a la publicidad dada a la denuncia interpuesta en la Fiscalía especial, sino también a consecuencia de los debates habidos en la Asamblea General de socios de la SGAE del año 2007.

    No perdamos de vista la última línea de este párrafo: los debates habidos en la Asamblea General de socios de la SGAE del año 2007. Omito los entrecomillados de las escuchas telefónicas y el resto del contenido del auto por puro pudor, pero recomiendo vivamente su lectura.

    Ahora Víctor Manuel anuncia una investigación interna, y ya han apeado a Neri de su (sus) cargos. ¿Es esa la manera de hacer las cosas? Se sigue jugando a la entidad privada con un par de manzanas podridas que purgar,  se sigue tratando de mirar un poco bajo las alfombras mientras que la ministra de Cultura pide comparecer en el Congreso para explicar la relación de su Ministerio con la trama corrupta, con la trama corrupia.

    Presunción de inocencia sí pero, por favor, un poco de iniciativa: esta no es una «situación que se ha creado», este es el escándalo definitivo, el de una entidad de gestión que ni es privada ni sin ánimo de lucro, según empieza a aflorar; que cuenta con 100.000 socios que ya están tardando en empezar a estudiar constituirse en acusación particular en el juicio venidero; que no debe, ni puede, dejar de replanteárselo todo ahora, ya, antes de que la Justicia haga nada. Esta vez no vale ir a remolque.


  3. 11M, la miniserie que nunca debió existir

    Lo escribí el Martes 5 de julio de 2011

    A todos nos ha ocurrido alguna vez: que, leyendo una trepidante novela de aventuras, no podemos evitar imaginarnos a los personajes con la cara de este o aquel actor; no queremos dejar pasar la oportunidad de recrear la acción, en nuestra cabeza, como si fuera una película. Que esto ocurra con una novela de John Grisham, vale, pero que ocurra con una sentencia de la Audiencia Nacional y otra del Tribunal Supremo ya es algo preocupante.

    Es cierto que el juez Gómez Bermúdez tiene buena pluma, y que en los Hechos probados de la sentencia del 11M lo deja todo claro, prístino para periodistas y escépticos. Pero de ahí a decidir, de pronto, recogerlos y convertirlos en una miniserie media un trecho: el del sentido común.

    Quizás el cupo de efemérides se agotara para los infra productos televisivos en 2011. Quizás, entonces, sin una fecha redonda que recordar (¿siete años y casi cuatro meses después?) alguna cabeza pensante se sacara de la manga esto de 11M «para que no se olvide» (¿a alguien se le ha olvidado el peor atentado de nuestra historia?). El resultado es, en cualquier caso, todo lo cauto en cuanto a los hechos que debe ser para que Manos Limpias no esté ahora mismo poniendo una denuncia.

    Pero claro, al preocuparse más del rigor (la llave del pequeño polvorín con la dinamita escondida bajo una piedra, la Estación Sur de Autobuses, el McDonald’s de Carabanchel) que de la historia, ocurre que el producto es malo con ansia. Pero con mucha ansia: personajes a medio construir, una irrisoria trama humana en los trenes, la sosez más absoluta y, para variar, un acento asturiano de chiste (¿no hay actores asturianos?). Del trato a las víctimas que hablen ellas.

    No es que hubiera que haberse arriesgado más con el guión, es que, estando donde y como estamos, simplemente no habría que haberse planteado hacer esta miniserie. Si eres Aaron Sorkin y eres capaz de tocarla con la varita mágica que hizo La red social, o si eres un Christopher Nolan capaz de estremecer con algo del nivel de Batman, quizás debas pensar en hacer 11M (y en emigrar). Todo lo que sea menos que brillante, atrevido, respetuoso, vibrante, riguroso, precavido, redondo y muy, muy, muy pensado es innecesario, si no pobre. En este caso, pues, el resultado es pobre y prescindible. Al menos no es ofensivo, de momento, más que para ciertos directores de periódico. Algo hemos ganado.


  4. Un millón ochocientos mil euros (públicos) después

    Lo escribí el Lunes 4 de julio de 2011

    Revisando la base de datos de contratación del Estado, he encontrado una campaña contratada en 2008 con el Centro de Investigación y Compra de Medios, S.L. (CICM) de lo más jugosa: la del Plan de Fomento de la Lectura, cuyo objetivo viene recogido en el pliego de cláusulas administrativas:

    El presente pliego tiene por objeto la contratación de la Creatividad y selección, reserva e inserción de medios on-line para la emisión de la acción de formación y comunicación social a través de los medios para creación e impulso del hábito de la lectura en los ciudadanos.

    Es decir, diseñar unos banners para que leamos más. En aquel momento tenía todo el sentido del mundo. Si no, atención a esta sugerente justificación que firma en el pliego de condiciones técnicas el subdirector general adjunto de la Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas (valiente cargo), Xosé Areses:

    Los resultados de los post-test realizados demuestran que lo padres se encuentran muy concienciados de la necesidad de inculcar el hábito lector a sus hijos. De acuerdo con el último postest realizado el 72% de los padres encuestados declaraban después de ver el anuncio que se animarían a fomentar la lectura entre sus hijos.

    ¿Cómo?

    –Disculpe, caballero, ¿cree que sus hijos deberían leer más después de haber visto un edificante anuncio? ¿Va a inculcarles la lectura?
    –No –responde el malvado padre perteneciente al otro 38%– creo que deben leer menos y drogarse más –risa malvada.

    Todo esto suena medio normal, hasta que nos ponemos a hablar de dinero. ¿Presupuesto para el plazo de ejecución, desde noviembre de 2008 hasta marzo de 2009? Un millón ochocientos mil euros brutos. Sí, así: 1.800.000. Eso da para muchos banners. ¿No?

    Pero no acaba ahí la cosa: he encontrado un informe del Ministerio de Cultura en el que se felicita por el exitazo de la campaña y justifica la necesidad de seguir con ella. Entre sus motivos de alegría figura que el 36,8% de los encuestados vio la campaña. Sin embargo, un 66,3% reconocía haber leído un libro en el último mes (el otro 33,7%, pobre, no había entendido la pregunta): es decir, si un 36,8% ha visto la campaña y un 30% más ha leído un libro sin haberla visto, ¿no deberíamos intuir que la campaña no ha servido absolutamente para nada?


  5. Domingos electorales I: Donde más duele

    Lo escribí el Domingo 3 de julio de 2011

    Contaba alguien del PP, una de sus cabezas pensantes y más inteligentes, que un asesor le había dicho a la cúpula del partido: «Si os metéis en la cama y os quedáis callados hasta las elecciones, las ganáis». Ni le hicieron ni le están haciendo caso.

    Tengo la sospecha, fundada, de que Mariano Rajoy no va a ser el próximo presidente de España. En primer lugar, les propongo que olvidemos el resultado de las elecciones regionales y municipales del pasado mes de mayo y partamos de cero. Que no tratemos de hacer un pronóstico en función de los resultados obtenidos, sino basándonos en un análisis de lo que está ocurriendo hoy y ahora con las cartas que tenemos sobre la mesa. Ya llegará la hora de explorar el trecho que ha mediado desde la campaña electoral de las regionales y el resultado de las generales.

    Hoy, El País publica un perfil-anuncio de Alfredo Pérez Rubalcaba, muy en la línea de la polarización y respectivas apuestas de los grandes medios por un candidato, visto el más que probable adelanto electoral.

    Si bien el artículo de José Luis Barbería es más bien blandito con el candidato del PSOE, sí logra pulsar la llaga que más duele a la mal llamada derecha española: Rubalcaba, el monaguillo. Rubalcaba, el del colegio de curas, el campeón de la lucha contra el terrorismo. Rubalcaba, el político artero y duro cuando toca. Rubalcaba, el que podría haber sido cabeza de lista en el PP.

    Hasta ahora, los de Mariano Rajoy no han dado con el antídoto para frenar el efecto Rubalcaba. A estas alturas, si el Partido Popular pretende ganar unas elecciones y meterse de nuevo en La Moncloa, tiene que superar el discurso económico y de los cinco millones de parados para situarse en un plano más amplio, más global: mientras que Rajoy sigue enzarzado con José Luis Rodríguez Zapatero en una lucha con unos números en la mano que no entiende, Rubalcaba se prepara para un tour de force que los pille a todos con el pie cambiado. Un Bildu fuera de las instituciones, un fin de ETA.

    La urgente reforma económica es más técnica que otra cosa. Ya sabemos que Zapatero es el culpable, o que la patata caliente le ha caído a él, pero esa es una información que ya manejábamos, vaya, hace dos años: ¿para qué necesitamos una oposición que sigue cargando las tintas sobre ello en lugar de ponerse a trabajar? Es más, ¿por qué no se ponen todos a trabajar?, se pregunta el votante intrigado.

    Por último, parece que el electorado está harto de votar al menos malo o, en el mejor de los casos, de votar con el objetivo de castigar o impedir el acceso al poder de determinada fuerza. ¿Puede ser que, en esta ocasión, haya ganas de votar a favor de algo, por una vez? Si esto sucede, el vencedor será quien mejor venda su moto. Y en ese caso, me temo que Rajoy no tiene muchas opciones, se mida con Rosa Díez, con Rubalcaba o con.. ¿la alargada sombra del efecto Álvarez-Cascos?