Me imaginé cualquier cosa menos esa cuando la cuenta de Twitter de Público anunció, el domingo, que a partir de la una de la madrugada iba a dar una exclusiva. Igual salía el Rey haciendo tiro al blanco con Pantagruel, o algo peor. Me imaginaba que, en su forzosa y reciente reconversión, el periódico habría desempolvado un jugoso documento y estaría resuelto a utilizarlo como apertura de una nueva etapa.
Cuál fue mi sorpresa cuando la portada digital se llenó de color salmón y Wikileaks volvió a ocupar todo el espacio disponible, y volvió a brotar uno de esos editoriales (en esta ocasión, de Nacho Escolar) en la línea del de la coalición informativa, las revelaciones valiosísimas, etc., etc.
Wikileaks ha ido en esta ocasión a por Stratfor, una empresa de inteligencia privada –por llamarlo de alguna manera– y ha distribuido la información por 23 periódicos de todo el mundo. De El País se han apeado a Público, una vez terminado el amor.
Las revelaciones, de momento, son que existen empresas que ofrecen este tipo de servicios; que unos espías estadounidenses se rieron del pelo de Aznar y que Coca-Cola espió (así dicho suena feo) a activistas de PETA. Pero todo envuelto con ese halo que rodea a Julian Assange, y que ha terminado por agotar al más pintado.
Es el día de la wikimarmota: basura, que vive bajo nuestras alfombras sin llegar a hacernos tropezar con los bultos, proferida en un tono soberbio, peleón que cada vez resulta más irritante.
Wikileaks, en un alineamiento con lo que Xabel Vegas describe como matonismo digital al hilo de Anonymous, hace de nuevo la labor de zapa de sacar los trapos sucios (que no los colores) al poder, otra vez.
No discuto que las revelaciones puedan sorprender o tener valor para algunos, pero para la mayoría, aparte de responder a lo que ya nos olíamos, no son más que un entierro en el que nadie nos ha dado vela. Otra guerra, la de Assange, que busca partidarios. Y los que no somos muy dados a subirnos a carros nos preguntamos: ¿Esto va a ser siempre así a partir de ahora? Feliz día de la wikimarmota.