Bien, si ayer por la mañana me paseaba por la cacharrería, por la tarde ha entrado un elefante grandón, con ganas, en el pasillo de las pinzas: tenemos adelanto electoral en Asturias. Será el 25 de marzo. Terceras elecciones en un año.
Para quien llegue de nuevas, esta situación viene ocasionada porque Foro Asturias, el partido de Francisco Álvarez-Cascos, no obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones regionales de mayo el año pasado. Con ese caldo de cultivo, llegamos a ese mágico momento en el ciclo parlamentario en el que toca votar los presupuestos. Entonces, PP y PSOE presentaron enmiendas a la totalidad e IU se abstuvo. En esas andamos, presupuestamente prorrogados y efectivamente en la prórroga, en el tiempo de descuento.
El PP dice que es una salida de tiesto de Cascos.
Cascos dice que esto demuestra que hay un complot contra Foro.
El PSOE dice que esto demuestra la incapacidad de Cascos de gobernar.
Izquierda Unida dice nosequé de la derecha.
Había tres posibilidades: pactar, presentar una moción de censura o convocar elecciones. Cascos ha hecho lo tercero para batirse el cobre, otra vez, en las urnas.
Ya se hablaba de buscar una mayoría absoluta cuando los anunciados «vientos de cambio» empezaban a soplar allá por julio, para hacerse con una mayoría más cómoda para gobernar. Pero vaya, tal y como ha llegado Foro a enero, quizás no esté en el mejor momento para echarse un farol o tratar de conquistar el Everest.
No sé si PSOE y PP lo están celebrando o si están tiritando por haber tensado tanto la cuerda. Tampoco sé si Cascos tiene un as en la manga, o si se ha vuelto loco. O si no le quedaba otro remedio: todo eso lo sabremos en las próximas semanas. De momento, ¿qué sabemos?
Sabemos que parece casi imposible que obtenga un resultado mejor que el anterior, hoy por hoy. Sabemos, también, que el PSOE no está en horas altas. Sabemos, por último, que si bien el PP nacional está fuerte, el regional tampoco está en su mejor momento.
Sabemos que con quien mejor se lleva Cascos en la Junta General del Principado es con Jesús Iglesias, portavoz de Izquierda Unida, a juzgar por lo suave que se hablan dentro de su enemistad ingénita.
Sabemos, sabemos… No sabemos nada. Solo que vivimos en otro planeta, que se llama Asturias. Y que, lo demás, es sidra avinagrada.