Angel Wagenstein
Traducción de Liliana Tabákova
Barcelona: Libros del Asteroide, 2008
316 páginas
Lo han vuelto a hacer. El catálogo de Libros del Asteroide se nutre, una vez más, de uno de esos libros que marcan y refrescan al mismo tiempo: resfrescan por su agilidad, por su calidad y por una traducción brillante; marcan porque aportan algo nuevo y único.
En este caso, ese algo es la conciliación: El Pentateuco de Isaac nace en una cultura literaria alejadísima de la nuestra, con mucho de centroeuropeo y una pizca de occidentalidad. Lo que concilia, pues, es una estructura que nos es muy ajena pero al mismo tiempo accesible, es decir, toda una lección de literatura.
Se trata de un libro que fluye con una facilidad pasmosa, un volumen breve pero de una intensidad brutal, por ser de los pocos que efectivamente logra tratar las burradas humanas cometidas en este nuestro continente a lo largo del siglo XX sin caer en lo facilón, en lo estereotípico y que, encima, arranca sonrisas sinceras, sin un ápice de condescendencia histórica o de empatía barata.
La maestría de Wagenstein reside, ante todo, en su economía de recursos: logra situar a su personaje en el centro del relato y utiliza su voz para narrar los acontecimientos de una forma que obnubila por su subjetividad, tan bien llevada que le permite ahorrarse descripciones superfluas e ir directo al grano.
Se nota y se agradece una mano versada en el arte de contar cosas, ya que, a pesar de tratarse de su primera incursión en las letras, Wagenstein hace notar desde la primera página de qué va su libro y su pluma no vacila ni un solo capítulo en el desarrollo de la trama.
Resulta curioso, igualmente –aunque esto requeriría otra entrada– cómo Libros del Asteroide confirma con cada libro una sensibilidad sutil pero palpable para encontrar un tono común, una forma en la escritura que une como hormigón todo su catálogo y garantiza, de esta forma, que más allá del tema tratado, de la estructura elegida, de la narración presentada cada párrafo, cada página, cada capítulo posee una pulcritud y una calidad seguras.

Hola Alejandro
Después de ver “Inception” me puse a buscar información sobre la peli en Google y acabé encontrando tu blog. El caso es que después me puse a chafardear por los demás textos que has publicado y me llamó la atención tu reseña sobre “El Pentateuco de Isaac”.
El otro día pasé por la Casa del Libro y entré a comprarlo. Me lo he leído del tirón. Gracias por habérmelo dado a conocer.
Un saludo de un antiguo profe tuyo y enhorabuena por tu blog.
Fernando
No sabes cuánto me alegro, cada nuevo lector es una enorme satisfacción; cada libro comprado por recomendación, una pequeña victoria.
Espero que vuestras (tus) andaduras prosigan por buen camino.
Nos leemos.