Para quien no esté enterado de la movida, explico lo que va a ocurrir el próximo domingo: Cuatro va a emitir cuatro de los últimos capítulos de Lost, luego va a estrenar el penúltimo subtitulado y, por fin, va a emitir –agárrense– el doble capítulo final con una diferencia de 30 minutos con respecto a la emisión estadounidense. La movida es que lo va a hacer subtitulado…
Bueno, los fans de Lost se congratulan por esta iniciativa y, sin duda, tienen motivos para hacerlo: por fin, los piratillas de Internet han ganado la partida a los traductores profesionales que se desloman para que los capítulos lleguen en el menor tiempo posible: ojo, siempre he creído que tendría que ser el sector audiovisual el que se adaptara a los nuevos tiempos, y no al revés, pero tener a alguien subtitulando una serie como Lost en un intervalo de media hora, a riesgo de que se equivoque y la horda de frikis le meta fuego a Cuatro armada con azadas, me parece inhumano.
Obviamente lo voy a ver, y no por ser fan de la serie sino por admirar el temple de quien vaya a llevar a cabo este triple mortal, y con la mera esperanza de que en la web de Cuatro cambien la expresión “generar los subtítulos” por algo un poco más elegante. No es que tenga que aparecer quien los vaya a hacer en pantalla pero, copón, ya les vale.
