RSS Feed

Bah

Un par de viajes (o tres)

La entrada del Martes 27 de abril de 2010, por Alejandro Carantoña

Por distintos motivos, en diferentes circunstancias y con destinos totalmente antagónicos, llevo dos fines de semana sin posar los pies en Madrid. El primero, a Canarias; el segundo, a Zaragoza y Barcelona.

A Canarias uno va como hay que ir: con chanclas, bañador y los gastos pagados. Ah, y ciento y pico desconocidos con los que entretenerse. Pero, en cualquier caso, a hacer turismo de safari; esto es, a ver guiris en su salsa, al piano man del cartonpiédrico hotel y a comer hasta quedarse tonto en el buffet libre. Un viaje ciertamente agradable, relajante incluso.

A Zaragoza y Barcelona ya no, la cosa cambia. Aquí el formato era diferente; con coche, tres amigos y 1.200 kilómetros en tres días por delante. Pueden parecer pocos, pero si se pretende compaginar las múltiples excursiones con el delicioso terraceo del verano tempranero, con paseos frente a la Basílica del Pilar a horas infames, o incluso con una visita en condiciones a Barcelona, la cosa se complica.

Al final, volví de ambos fines de semana con el único propósito de que me dejaran meterme en mi cama durante un mínimo de ocho horas, pero también con una sensación única: la de estar descansado y haber tomado fuerzas. Soy una de esas personas a las que contentar es tan fácil como darles un poco de sol adormecedor, un día veraniego y una comida en buena compañía –más la promesa de que Internet y derivados no entrarán en escena–: así ya se me puede infundir un buen humor complicado de tumbar. Horas en el coche, cigarros en gasolineras sobre una llanura infinita, aviones a las siete de la mañana, kebabs a las 5, taxis con desconocidos… Al final, recargar pilas no era tan difícil.


4 comentarios »

  1. Miriam dice:

    Otros nos vamos a Gijón de fin de semana, en modo barato.

  2. cristo dice:

    Me das mucha envidia, yo no salgo de Madrid. Pero cuando quieras volver a conectartre nos tomamos unas cañas y listo!

  3. Astur dice:

    Tienes muchas razones para ser feliz, amigo. Como dice mi padre: eres joven, eres guapo, eres listo, tienes joyas, qué más quieres gilipollas.
    Muamm

  4. Pues he de decir que eres todo un privilegiado. A mi también me das mucha envidia. Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>