Seprotec, mon amour
Una entrañable señora de la limpieza atraviesa las puertas de los juzgados con parsimonia, y toma asiento. Me gusta imaginarla con el pañuelo atado en la cabeza y ropa de señora de pueblo: no viene a pasar los suelos, sino que se trata de la intérprete de algún idioma del este enviada por la ínclita Seprotec a la Audiencia Provincial de Madrid.
Hace unos dos años, Interior decidió privatizar los servicios de traducción y contratar una empresa externa por concurso público, en lugar de formar y pagar a su propia plantilla, como se había hecho hasta entonces.
La elegida fue Seprotec, empresa modélica y sospechosamente barata, que desde entonces no ha hecho más que acumular una ristra de escándalos dentro y fuera del mundillo de la traducción más que delicioso: aún no he oído a nadie hablar bien de ellos y, lo que es más, cuando se les ha mentado, no ha sido precisamente para ponerles por las nubes.
Ejemplo práctico: 1 de mayo de 2008, la Policía Nacional requiere, en Barajas, a un intérprete de portugués. Se presenta, al punto, un paquistaní (!), al cual los agentes solicitan la documentación. No, no, no, mejor no, dice el intérprete. Sí, sí, sí, mejor sí, dicen los agentes. Introducen los datos en el ordenador y ¡bingo!: seis antecedentes penales: dos por falsificación, uno por tráfico de drogas y una orden de busca y captura. No me lo invento.
La juez Pilar de Luna se ha plantado, diciendo que se va a poner a suspender juicios, tras haber denunciado que habían enviado una intérprete que no hablaba el idioma del acusado o a un intérprete de árabe que no hablaba español, y es que ahora, la Consejería de Interior de la Comunidad de Madrid ha renovado la concesión a Seprotec. El Defensor del Pueblo se ha quejado.
Esto salió ayer en las noticias de TVE, con su plano general de las oficinas de Seprotec repletas de pre-licenciados sin experiencia y una representante negándolo todo, como tiene que ser. A mí me asaltan diversas preguntas, a saber: ¿Cómo es posible que nuestro eficiente Ministerio del Interior sea capaz de encontrar, por ejemplo, a Rodríguez Menéndez en una maldita jungla tropical y no sea capaz de BUSCAR EN GOOGLE Seprotec para darse cuenta de la cera que le dan TODOS los profesionales? Parece ser que el problema radica, a este respecto, en que sólo se han presentado dos (2) empresas al concurso público, y es necesario un historial económico que, dicen, no es muy fácil de cumplir.
Por otro lado, la empresa se escuda en que los casos que han saltado no representan ni un 1% de los servicios que presta Seprotec, pero yo me pregunto: ¿Podemos permitirnos un 1% de error en estas cuestiones? Un 1% de error, en un pequeño juicio, es confundir la palabra “copa” con “coca”, pongamos por caso: un acusado cometiendo perjurio, un no delito convertido en uno contra la salud pública…1% de mediocridad, 99% de eficiencia dudosa, así nos va.
Etiquetas: Españoles, Gente, Seprotec, Traducción, Vistas + Publicado en Bah
Hola Alejandro,
¡Ay! ¡Cuánto sintonizo con tus dos artículos sobre Seprotec y sobre la traducción de “Perdidos”!
Soy de las que se quedan al final de las pelis en el cine para ver en los títulos de créditos quién ha traducido qué. Cuando salen (no siempre) aparecen un instante, muy de pasada.
Una de batallitas de la abuela:
Recuerdo cuando los libros de bolsillo ni siquieran daban el nombre del traductor, ni había manera de saber de qué versión habían hecho la traducción. Excuso decirte cómo salían las versiones españolas cuando se traducía a los rusos, por ejemplo, a partir de versiones francesas (no puedo leer a los autores rusos en su idioma original).
Comentábamos entonces: “¡Qué misterioso, arcano, oscuro e incomprensible es este autor! ¡Qué profundo, qué hermético!” Lo que ocurría es que las traducciones eran a veces demasiado malas y penosas, incomprensibles del todo. Cuarenta años después, se hacen versiones nuevas y de mayor calidad a partir del idioma original y… ¡Oh, sorpresa! Las novelas se entienden, las historias tienen sentido, incluso se puede llegar a palpar algo del estilo del autor.
Ya te lo habrás imaginado, soy traductora. Soy traductora e Intérprete jurado de inglés, y no jurado de francés, portugués e italiano.
Me ha encantado tu blog, Alejandro. Enhorabuena y ánimos con el estudio. Queda mucho por hacer en nuestra profesión, empezando por reconocer (los demás) que estamos haciendo algo valioso y que merece una consideración.
Cuando seas traductor o intérprete j u r a d o , apúntate a ATIJC, Asociación de Traductores e Intérpretes Jurados, que seguramente ya conoces. Es muy recomendable hacerlo y desempeñan una excelente labor.
En cuanto a lo de Seprotec, yo trabajé como traductora e intérprete contratada directamente por la Policía allá en la prehistoria, recién licenciada, en 1985, y había más garantías que hoy, tanto para los acusados/testigos como para los trabajadores. Acudíamos a los juzgados a diario. Lamentablemente, parece que vamos hacia atrás, en nombre del todopoderoso Dios, don Dinero.
Algún día irán mejor las cosas. Entretanto, yo me alegro mucho que esa señora jueza haya decidido levantar la tapa y que todos puedan oler la peste a podrido que sale de la olla. Me encanta que estas cosas se oigan en la radio generalista (la Ser, por ejemplo) y que por fin salgan de los círculos profesionales, que lo sabíamos desde hacía años.
Saludos cordiales,
Sofía Moreno de Cayeux
Mil gracias por tu comentario, Sofía, me alegro de que hayas recalado aquí: efectivmente, me quedan pocos meses para ser jurado, y entonces veremos. En cuanto al tema Seprotec… No acaba aquí. Esto va a colear un rato más, ya verás. Nos leemos. Un abrazo,
A.
Estoy de acuerdo con lo que comentáis. Añado que desde Junio de 2009 hay en Barcelona un Comité de Empresa surgido de las elecciones que promovió CCOO. La batalla es complicada porque la empresa se cierra en banda para negociar cualquier cosa, incluso lo obvio. Pero como dice Alejandro, el asunto coleará