Llega el frío
El clima siempre ha sido una de las cosas que más me entusiasman: me encanta que llegue el verano, que se marche poco a poco, que nos azote este casi inexistente otoño madrileño y ¡zas!, de pronto, hace un frío del demonio y una niebla densa y espesa.
Lo mismo en el tren, viendo la nieve pasar frente a la ventanilla. Lo mismo por las calles de Gijón, con un viento fuerte y empapado.
Es justamente la sensación de abrigarse, o mantenerse al calor del hogar, la que empuja a uno a ponerse a, por ejemplo, escribir relatos con más fluidez que en otros momentos y sobre temas que, en estas situaciones, llegan con más facilidad.
Bendito frío…
Publicado en Bah, Breves