La escena tuvo lugar el fin de semana pasado en la RAI: neumática presentadora italiana anuncia la actuación del grupo Muse, el más «eclettico, innovativo e coraggioso» de la música británica, con un entusiasmo digno de la era más tenebrosa de las galas ‘Murcia, qué hermosa eres’. Comienza a sonar la batería del último single de Bellamy y compañía, ‘Uprising’, y sorpresa: cada componente del trío está tocando un instrumento que no es el suyo (en general, a destiempo). Resulta que les pusieron a hacer playback y los muchachos, ni cortos ni perezosos, aprovecharon para demostrar sus «aptitudes» en otros campos. Ninguno de los presentes pareció enterarse, por cierto: entrevistaron al batería, crecido en su papel de cantante por un día, sin inmutarse lo más mínimo.
Con el revuelo que se ha armado en Internet con este asunto han empezado a florecer otros casos célebres de ironía en «riguroso directo»: tenemos a Iron Maiden pasándose alegremente las guitarras y baquetas de mano en mano en un programa alemán de 1986 o a Oasis haciendo lo propio en la televisión inglesa, inventándose hasta la letra.
Hay quien dice, como los fans de los grupos mencionados, que habría que lapidar a quien lo utiliza, pero, tras haber topado con un vídeo de alguna ‘starlette’ cantando en directo del bueno, no les quepa la menor duda de que más de uno nos están haciendo un favor. Y de los gordos.